¿Cómo elijo el cuero?
Cuando se fabrica un artículo de marroquinería, no solo se elige un diseño, sino también la materia prima.
Esta elección es fundamental, ya que cada piel es diferente.
Este es un cuero patinado de gran belleza, procedente de una curtiduría francesa con la que colaboro habitualmente. Presenta un grano fino, una textura suave y una excelente capacidad para absorber el tinte.
¿Cuáles son las características que se buscan?
La firmeza: algunas pieles son flexibles y se adaptan mejor a artículos que requieren flexibilidad, mientras que otras son firmes y ofrecen una sujeción perfecta para piezas estructuradas. La elección depende del resultado deseado o del uso que se le vaya a dar al objeto.
El grosor: un cuero más grueso será más resistente y duradero. Por el contrario, un cuero fino será perfecto para piezas pequeñas y elegantes, y requerirá mayor precisión.
La capacidad de absorber el tinte: El cuero vegetal natural, por ejemplo, es especialmente apreciado por su capacidad para absorber los colores. Su fibra abierta permite un teñido profundo y matizado, ideal para las pátinas artesanales. Y cada cuero es diferente, con poros más o menos visibles y cerrados, y marcas de la vida del animal más o menos presentes: cada detalle cuenta a la hora de elegir.
La capacidad de adquirir pátina con el paso del tiempo: las pieles se transforman y se embellecen a un ritmo más o menos rápido. Con el uso, su color se vuelve más cálido y su brillo aumenta.
Las características de la curtiduría
El cuero también se valora por su procedencia y por la maestría de su curtiduría:
El respeto por el bienestar animal: un cuero de calidad siempre procede de una cadena de producción en la que se trata bien a los animales y las pieles se obtienen como subproductos de la industria alimentaria, sin que ello suponga un perjuicio para el animal.
La calidad del curtido: Existen diferentes procesos, pero el curtido vegetal sigue siendo el más auténtico y apreciado. Se basa en extractos naturales de plantas y árboles, lo que confiere al cuero su capacidad de evolucionar.
Por eso, cuando pruebo un cuero nuevo, lo primero que hago es olerlo.
Un cuero bien curtido desprende de inmediato un increíble bouquet de aromas. A veces se pueden percibir notas de roble, mimosa u otras plantas que se han utilizado durante el proceso de curtido.
Trabajo exclusivamente con cueros curtidos al vegetal procedentes de curtidurías francesas o italianas para garantizar la calidad y la durabilidad.